Dolores Leis

"No importa cuán lentamente avances mientras no te detengas"

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Encierro

Caí en el sueño de los tristes
de los desamparados,
en la soledad de una copa de vino,
en el humo que se escapa
por el patio de una comunidad de vecinos
que jamás se asoma a la ventana.

Soy el poeta fracasado de tus versos incipientes,
un nombre sin lápida
desmigando amor a los gorriones,
a los perros ajenos,
al nido de palomas,
al gato imaginario que un día
paseó por la plaza de la infancia y el recuerdo.

Dolores Leis Parra

El Loco y el Mundo


Ilustración: Zomí

Desaprender lo aprendido, desandar los pasos. Ir de la meta al inicio, del Mundo al Loco.
Desprenderse de lo impuesto, de los tesoros heredados, de las palabras nunca dichas.
Cometer errores, nuevos, por supuesto, no vale repetir.
Aprender de lo desaprendido y andar lo desandado en busca de la nueva senda. Volver al principio con la inocencia del Loco que te habita y en más de una ocasión has querido asesinar.
Desaprender, desandar, partir desde el viento al agua, del agua al vientre, del vientre a la matriz, de la matriz al óvulo y el esperma.
Dejar nuevas huellas, borrarlas para no perderse.
Viajar del Mundo al Loco y después, renacer.

Dolores Leis Parra

El beso de Marte

Si el mar está calmado
no pongas rumbo hacia la costa
rodéate de olas que amurallen el corazón
haz crecer un foso entre tú y las rocas.
No prestes oído a los cánticos del faro,
su melodía siempre engaña a los incautos,
ni permitas que te deslumbre la luz
que envuelve a las sirenas,
te obligarán a encallar en el latir de su cabello.
No dejes que la brújula enloquezca
Marte está demasiado escondido
para encontrarlo sin ayuda de unos versos.

Dolores Leis Parra

Tantos cantos y un puente en la A-3

 

Bello canto
y como todo lo hermoso
se equivoca,
si alguien estorba en su ecuación
eres tú que regresaste
para elevar al cuadrado la incógnita.

Nada detiene a la muerte
ni siquiera un puente
de la autopista de Valencia.

Hay muchas formas de morir:
los barbitúricos de la Pizarnik,
las olas de Alfonsina,
el salto al océano de Hart Crane,
el arsénico de Chatterton,
las venas cortadas de Fabrice,
el disparo de Rigaut,
la soga de Arnero.

Morir, como Larra,
la Woolf,
Mishima.
Tantas muertes por cantar…

Revive su muerte
y tú la escuchas
en el canto de la lluvia,
en el humo del cigarro,
en ese puente que separa
Moratalaz de Vallecas.

Dos caras en una sola moneda.

Dolores Leis Parra

Viaje al Norte

No hace falta viajar a Alaska
para interiorizar el camino.
Cree el viajero que la sabiduría
se adquiere observando,
tras el cristal sucio de la kombi,
el olvido.
Muestra condescendiente a la retina,
sin más humildad que el yo,
la mirada ficticia de la cámara
y cree que la espiritualidad
es desplazar la materia
desconociendo que el camino
es mucho más que un puñado
de kilómetros recorridos.

Dolores Leis Parra (Inédito)

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