Dolores Leis

"No importa cuán lentamente avances mientras no te detengas"

Archivar para el mes “octubre, 2015”

Mutiladas y maltrechas… Libre

Alas

Desde niña me enseñaron que para conseguir algo hay que esforzarse y ser la mejor, porque si te duermes en los laureles eso que deseas te lo arrebatan quienes tienen mayor fortaleza, inteligencia, constancia, empeño y/o suerte. Lo curioso es que a pesar de que en mi casa imperaba esa filosofía, nos partían las alas -quiero pensar que de manera inconsciente- para evitar que los sueños volaran demasiado lejos. Y así crecí en ese quiero y no puedo, en ese miedo a levantar la voz, en ese miedo a vivir lo que por derecho me correspondía.
Han pasado más de cuarenta años y esas alas se despliegan de nuevo, mutiladas y maltrechas pero con la fuerza y decisión suficientes para volar a donde el viento, el corazón y los sueños me lleven. Aprendí, entre risas y lágrimas, que no es necesario ser la mejor para alcanzar la felicidad y puedo asegurarles, señores, que a estas alturas de la película es lo único que persigo.
Ser feliz es mi tan ansiada meta; el resto lo iré recolectando del camino. Pequeños instantes perfectos en días imperfectos que me provocarán una gran sonrisa que compartir -o no- con ustedes. Hay parcelas en que la felicidad es sólo cosa de dos.
Dolores Leis

En un reino de titanes

Onírico

Hubo un tiempo en que el mundo se desmoronaba sobre ti,
un tiempo de sueños inalcanzables y muerte lenta.
Aprendiste que la noche no alumbra a todos por igual,
que por una triste jugarreta del destino, tu estrella vaga errante en el infinito.
Reemplazaron los sueños otros sueños, que marcaron episodios felices del camino
consciente de tus defectos en un mundo, donde siempre prima la perfección.
Ahora, desde la imperfección que te hace pequeñita en un reino de titanes,
desafías a la vida tomando las riendas del presente y del futuro.
Y son cientos las estrellas que iluminan tu noche.
Y otros tantos los sueños que te quedan por cumplir… y cumplirás.
Y sumarás momentos felices a los habidos en el pasado.
Y restarás lágrimas a los años que te quedan por vivir.

Dolores Leis

Una ciudad con nombre de mujer

Concepción

Es curioso pero no te sientes extranjera. Lo fuiste hace meses en esa localidad que de puro tuya se escapaba entre los dedos. El largo vuelo, la múltiples escalas, te han convertido en ciudadana del cielo; vecina en un país bañado por el Pacífico, un océano que pensabas existía sólo en los libros de geografía y al que ayer miraste de frente.

No te sientes extranjera, no entraste en pánico. Suave fluyen las mañanas de sol en esta ciudad con nombre de mujer que pintaron lluviosa y gris… Un penar: no hubo Aeropuerto, tan sólo unas cartas lanzadas al viento que guarda celosamente un archivo de word.

Mi aeropuerto fue coger ese avión. Volar en «Libertad».

Dolores Leis

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