Dolores Leis

"No importa cuán lentamente avances mientras no te detengas"

El camino

CAM00042

Dejamos atrás el campo al atardecer. Las campanas que nos recuerdan el paso del tiempo sin prisa. Se bifurca el camino ¿derecha, izquierda? Hoy no es necesario el azar de la moneda.

Derecha, digo quedo y accedes a mis deseos, siguiendo mis pasos por el camino que nos lleva a Belmonte, pero sabiendo de antemano, que el destino dista kilómetros de allí. Pasamos junto a campos que apenas una semana antes nos mostraban  los secos girasoles, y que hoy sólo son troncos tajados. Los olivos cuyas ramas empiezan a doblarse bajo el peso del fruto, que según cuentan, este año será generoso. Pero tu risa se detiene en la encina, que solitaria en el camino, nos deja ver decenas de bellotas que desafían la gravedad, pues el más mínimo roce, las hace caer entre las piedras del camino. Juegas como un niño pequeño. En el menique la boina que desprendes del fruto; lamento que mi eterno compañero, el bolígrafo, me haya abandonado esa tarde, pintaría tu dedo con puntitos y sonrisas para que la voz que imita al niño, tuviera un lugar real donde vivir.

Llegamos a la Pesquera, lugar de meriendas en la infancia del pueblo y que hoy sucumbe bajo la maleza que todo traga. Termina el paseo, como lo hace el fin de semana, regresando al abrigo de los gruesos muros que nos abre, cálidos, la puerta de la vieja casa.

Dolores Leis Parra

Anuncios

Navegación en la entrada única

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: